Filtros de agua para cultivos hidropónicos y el riego de plantas y jardines

Consejos para regar tu huerto urbano

Uno de los factores más importantes en el cuidado del huerto urbano es el riego. El sabor y la calidad de las hortalizas, frutas y verduras dependerán sobre todo del agua que les proporcionemos, porque el agua es la base del crecimiento para los cultivos. Sin ella no pueden sobrevivir, pero si los regamos poco o en exceso, o lo hacemos con el agua inapropiada, también podemos perjudicarlos. Para ello es importante tener en cuenta algunos consejos que os comentamos a continuación, como conocer bien el tipo de planta y sus características antes de sembrarla, el tipo de suelo que utilizamos, la época del año y sobre todo, la calidad del agua con la que regamos.

1.Controlar el tipo de suelo del huerto urbano

Antes de sembrar el huerto, debemos analizar el tipo de suelo, ya que según sus características, la frecuencia y la abundancia de riego variarán.
En el caso de cultivar el huerto en tierras arenosas, es importante que reguemos con mayor frecuencia, porque este tipo de suelo no retiene mucho la humedad. Por el contrario, las tierras arcillosas retienen incluso en exceso la humedad, por lo que es importante controlar que no lleguen a encharcarse, ya que las raíces de las plantas se verían afectadas, hasta llegar a pudrirse.

2. Controlar las necesidades de riego de cada planta

No todas las plantas del huerto necesitan los mismos cuidados de riego, por eso debemos conocer antes sus características. Según el tipo de plantas hortícolas que tengamos, requerirán más agua o menos. Para ello es muy útil agruparlas de acuerdo a sus necesidades de riego:

-Hortalizas de hoja grande (espinacas, lechuga, coliflor, acelgas…) requieren de abundante agua y por lo tanto, de una mayor frecuencia de riego.

-Hortalizas de fruto como los tomates, calabacín, pepinos, pimiento…, necesitan un riego moderado durante la etapa de floración. Si reciben mucha agua durante esta etapa, puede ser perjudicial para su crecimiento. Una vez formados los frutos, necesitarán un riego regular.

-Las cebollas, los ajos y el resto de hortalizas de este tipo requieren de un riego moderado.

-En verano y épocas de más calor, es importante mantener una mayor frecuencia de riego en el huerto, para evitar que los cultivos puedan secarse o dañarse por falta de agua. Si regamos temprano por la mañana o a última hora de la tarde, estaremos protegiendo el cultivo de los efectos del sol y el calor durante esta época del año.

3. Utilizar el sistema de riego adecuado para nuestro huerto urbano

Existen varios tipos de sistema de riego efectivos y cómodos para los huertos urbanos. Tendremos que elegir el que mejor nos ayude a llevar el agua a todos los cultivos, de acuerdo al tamaño, a la distribución del huerto y a nuestras necesidades.

Riego con manguera:

Si tenemos el huerto en una pequeña parcela, jardín o terraza, es el sistema más fácil, cómodo y económico. Debemos regar en forma de suave lluvia, de manera que la presión del agua no remueva los nutrientes del sustrato, y teniendo en cuenta que en el caso de algunas plantas es contraproducente regar las hojas.

Si nuestro huerto tiene una superficie mayor y no disponemos de una manguera adecuada ni del tiempo necesario para regar, existen otros sistemas de riego automatizados que distribuirán el agua por todo el huerto de forma más cómoda:

Riego por aspersión:

El agua sale por el aspersor, y se distribuye en forma de lluvia por todo el cultivo. Para utilizar el riego por aspersión se requiere una buena presión de agua, para que ésta llegue a todas las plantas. Este sistema permite una mayor automatización, y mediante una buena programación se consigue que todos los puntos del huerto reciban la misma cantidad de agua.

Riego por goteo:

Este sistema de riego automático permite utilizar el agua de forma más óptima, y evita la pérdida de nutrientes del suelo, por eso es el más recomendado para los huertos urbanos. El agua se infiltra hacia la zona de las raíces de las plantas mediante un sistema de tuberías y goteros que se distribuyen por todo el huerto.

4. Regar con agua de calidad

Si seguimos los consejos anteriores, pero a la hora de regar lo hacemos con agua clorada, no conseguiremos los resultados deseados. Nuestras hortalizas, frutas y verduras no tendrán la calidad ni el gusto que esperábamos al plantarlos, porque el cloro influirá en los resultados.

El cloro es un químico presente en todas las aguas municipales, especialmente en verano, para evitar la proliferación de virus y bacterias en el agua corriente. Si lo que buscamos es comer de forma más saludable y orgánica, con sabores auténticos y cultivando nosotros mismos, entonces necesitaremos regar con agua de la mejor calidad posible, eliminando los químicos y pesticidas que influyen en la salud, en el sabor y en la calidad final de nuestra cosecha.

Por otro lado, si regamos nuestro huerto con agua clorada no sólo influiremos en el gusto y la calidad final de los alimentos, sino que también nos podemos encontrar con diferentes problemas que impedirán el correcto desarrollo de las plantas: raíces quemadas, hojas amarillas, plantas que no crecen, problemas con los abonos que no serán totalmente efectivos…. Para poder regar con agua de calidad, existen los sistemas de filtración para tratar el agua previamente, y así eliminar el cloro hasta un 99%, los pesticidas y herbicidas.

Si además del cloro, el agua con la que regamos tiene elevados niveles de salinidad (es una agua dura) también puede afectar a la calidad de las cosechas con problemas en las raíces de las plantas. En estos casos, con los sistemas de osmosis inversa eliminaremos también hasta el 95% de las sales minerales y metales pesados disueltos en el agua.

Estos sistemas de filtración y de osmosis inversa son de fácil conexión al grifo, a la manguera y a los tanques de agua, y fáciles de adaptar también a otros sistemas de riego. Además disponen de caudales diferentes, para adaptarse a cultivos pequeños, medianos o incluso industriales.

En GrowMax Water estamos especializados en los sistemas de tratamiento de agua para hidroponía, jardines y horticultura. Visita nuestra página web y descubre cómo los sistemas de filtración y de osmosis inversa pueden ayudarte a mantener un huerto más sano, orgánico y con las frutas, verduras y hortalizas más saludables.

Trucos para regar tus plantas durante las vacaciones

Llegó el verano y con él unas merecidas vacaciones. Es momento de hacer las maletas y poner rumbo a la playa, a la montaña o en definitiva, a cualquier lugar alejado del estrés diario. Pero ¿qué hacemos con las plantas si no las puede regar nadie en nuestra ausencia? No tenemos que preocuparnos por ello, ya que existen algunos trucos para regar las plantas mientras  estamos fuera de vacaciones que las mantendrán hidratadas hasta nuestra vuelta.

De esta forma, evitaremos que las plantas mueran mientras estamos fuera, y  todo el esfuerzo dedicado a lo largo del año para cuidarlas bien no habrá sido en vano. La solución más rápida es pedir a un familiar o vecino que pueda pasarse un par de veces por semana para regarlas, pero lógicamente, no siempre encontramos a ese alguien en Agosto… En el caso de viajes cortos de una semana podemos dejarlas bien preparadas para que durante nuestras vacaciones, puedan aguantar bien sin más agua.  A la vuelta quizás podemos encontrar algunos daños leves, pero fáciles de reparar con los cuidados de siempre.

Preparar las plantas antes de irnos de vacaciones

Si hemos programado un viaje de no más de una semana, podemos dejarlas sin ningún tipo de sistema de riego. No obstante, debemos seguir algunos pasos antes de coger las maletas. Lo primero que tendremos que hacer antes de irnos es regarlas bien para que mantengan la humedad al máximo durante los siguientes días, pero nunca encharcarlas o dejarlas dentro de una maceta o recipiente lleno de agua en contacto directo con las raíces. Si hacemos esto último, se pudrirán.

Para que estén en mejores condiciones durante nuestra ausencia, debemos colocarlas en un lugar fresco y apartarlas de la exposición directa del sol. De esta forma aprovecharán mejor la humedad del ambiente y no se secarán tanto.  No obstante, si son de interior, el hecho de recibir sombra no significa bajar persianas y dejarlas en la oscuridad, si no en un espacio con luz tenue y un poco de ventilación.

Quitar las hojas secas y ramas en malas condiciones antes de irnos, así como las hojas de mayor tamaño, ayudará también a que retengan mejor la humedad y resistan más durante nuestra ausencia.

Sistemas de riego automatizado para las plantas

Si tenemos la suerte de poder alargar nuestras vacaciones fuera de casa durante más días, entonces debemos buscar alternativas de riego para que se mantengan hidratadas. Igualmente, primero debemos dejarlas bien preparadas, siguiendo los consejos anteriores.

apsersorjpgEn el caso de las plantas en jardines o terrazas,  los sistemas de riego automatizados nos serán muy útiles para mantenerlas hidratadas. Mediante aspersores o el riego por goteo con una instalación de tuberías, podremos dejar programado el riego de forma cómoda, y asegurándonos de que todas las plantas recibirán agua. Este un sistema muy cómodo también para regar durante todo el año, ya que nunca nos despistaremos.

Si no disponemos del presupuesto para este tipo de instalaciones, o se trata de plantas en balcones o de interior, existen sistemas caseros para automatizar el riego mientras estamos disfrutando de las vacaciones.

 

Sistemas de autorriego caseros

botellaUno de los trucos más populares es el de la botella. Consiste en crear un sistema de riego gota a gota para que la planta reciba constantemente agua, pero sin encharcarla. En el tapón de la botella realizaremos un agujero lo suficientemente grande como para que puedan caer gotas, llenaremos la botella  y la colocaremos boca abajo, “clavada” en la tierra, para que poco a poco vaya suministrando agua a la planta, y por lo tanto, que se retenga la humedad. Cuanto más grande sea la botella, más tiempo durará.

Pondremos una botella en cada maceta o jardinera para así asegurarnos de que todas nuestras plantas tendrán agua suficiente y seguirán cuidadas.

Otro truco parecido al de la botella pero un poco más sofisticado son los conos de arcilla. Se trata de unos conos dosificadores que se enroscan a la botella y se clavan en la tierra para dosificar el agua. Igual que en el truco anterior, la botella quedará boca abajo, enroscada en el cono, y permitirá que gota a gota caiga el agua y la tierra se vaya humedeciendo. La diferencia al truco casero se encuentra en el material del cono, la cerámica, que con sus cualidades microporosas, garantiza que el agua se dosifique mejor.

Estemos o no en casa, las plantas necesitan agua de calidad

Mediante estos trucos para regar nuestras plantas durante las vacaciones, evitaremos que la falta de agua las pueda dañar. Con el calor y el sol del verano sufren más, por eso no descuidar su riego mientras estamos fuera es importante. No obstante, el agua de calidad, libre de cloro es también fundamental para sus cuidados. Por eso no debemos olvidarnos de utilizar siempre agua limpia, tratada con sistemas de filtración. Estos sistemas también se pueden conectar a nuestra instalación de riego automático.

Ahora ya podemos hacer las maletas y empezar las vacaciones con más tranquilidad, sabiendo que nuestras plantas estarán bien hidratadas aunque no estemos en casa durante unos días.

Consejos para regar rosas y rosales

La rosa es una flor delicada, pero con el cuidado correcto y el riego adecuado, dará color y vida a tu jardín o balcón. Te proponemos algunos consejos para regar vuestros rosales y presumir de ellos.

El riego durante los primeros meses del rosal

Durante el primer año de plantado, la falta de agua es, en muchos casos, la causa de que un rosal fracase. Por eso el riego durante esta etapa es clave. Durante los primeros meses, las raíces todavía no son profundas, y necesitan absorber más agua.

Para saber cómo regar nuestro rosal de forma adecuada desde el principio, debemos tener en cuenta el tipo de suelo en el que vamos a plantar. Si por ejemplo se trata de un suelo arenoso, el rosal no retendrá el agua muy bien, y necesitará más frecuencia y cantidad de riego, especialmente al principio. Si por el contrario es un suelo arcilloso, aguantará durante más tiempo la humedad, y necesitará menos agua.

El riego del rosal según la época del año

Como sucede con la mayoría de plantas, durante las épocas de verano es importante hidratar bien el rosal. Con el calor y la sequía, las plantas necesitan más agua y por lo tanto, más frecuencia de riego. En las zonas de calor extremo, se recomienda regar el rosal una vez cada día. En las zonas de calor más moderado, es suficiente regarlo cada dos o tres días. Es importante hacerlo a primera hora de la mañana o al atardecer, pero nunca durante las horas de más calor y sol.

Durante el invierno, el rosal no tiene hojas y por lo tanto, no es necesario regarlo con frecuencia. Excepto en el caso de que todavía sea joven o lo hayas plantado en maceta. En este último caso, se recomienda regarlo con regularidad para que no se sequen las raíces.

Formas de regar el rosal

regadera para regar rosales

Consejos para regar un rosal

¿Qué es mejor, usar una manguera o una regadera para regar el rosal? El uso de ambos aparatos es correcto, y dependerá de tu comodidad y del espacio de jardín del que dispongas. Si utilizas la regadera, es aconsejable utilizarla con cuello en forma de alcachofa, ya que el agua no saldrá en un solo chorro. De esta forma evitarás erosionar la tierra de las raíces. En el caso de utilizar la manguera, es importante evitar un chorro de alta presión. En ambos casos es fundamental no mojar flores ni hojas, y aplicar el riego a pie de la planta. También debes procurar no encharcar nunca el rosal, porque pueden pudrirse las raíces. Las hojas amarillas y caídas son una señal de ello.

Para saber si necesita más agua, puedes ir tocando la tierra. Si está húmeda, el rosal tiene suficiente agua. Si por el contrario está seca, es señal de que necesita más riego.

Si además de estos consejos, proporcionas a tu rosal un agua de más calidad y limpia de cloro, garantizarás unas raíces más sanas. Para ello puedes hacer uso de los sistemas de filtración de agua, que eliminan el 99% de Cloro, Herbicidas, Pesticidas y Contaminantes Orgánicos Volátiles del agua. Así garantizarás a tu rosal y al resto de plantas de tu jardín el éxito que deseas, y de forma muy cómoda, ya que los filtros incluyen conectores para los grifos exteriores.