Filtros de agua para cultivos hidropónicos y el riego de plantas y jardines

Importancia del calcio y el magnesio en las plantas

En el cultivo a menudo pasamos por alto la importancia de dos nutrientes fundamentales para las plantas: el calcio y el magnesio en las plantas. Si proporcionamos estos dos nutrientes  a los cultivos en las cantidades adecuadas, garantizaremos unos mejores resultados.

El calcio proporciona a las plantas un tronco y unas hojas más fuertes. Cuando la planta absorbe el calcio, se crea la pectina, la sustancia que une y protege las membranas celulares de la planta, fortaleciendo así su sistema vascular. Un sistema vascular más fuerte significa que la planta absorberá mucho mejor, y de forma más eficiente, el agua y los nutrientes minerales que necesita, para crecer mucho más resistente y sana.

Mantener el nivel adecuado de magnesio durante todo el ciclo del cultivo es también fundamental. El magnesio es el elemento central de la clorofila, esencial para absorber la energía de la luz y convertirla en glucosa. También activa más de 300 enzimas en las células de las plantas, incluyendo las que transportan los azúcares que le dotan de energía por todo su sistema. La cantidad adecuada de magnesio es muy importante especialmente en los momentos en que más energía necesitan las plantas, como por ejemplo durante la etapa de floración o de mayor crecimiento.

Cuando una planta sufre carencias de estos dos nutrientes, los síntomas pueden verse fácilmente. La falta de calcio se observa en las plantas jóvenes por las  hojas deformadas y con manchas amarillas/marrones, y raíces que no crecen. En el caso de la falta de magnesio, las hojas se tornan amarillas a causa de la falta de clorofila, el pigmento que le da el color verde a las hojas. En los cultivos de interior es bastante frecuente la falta de magnesio, ya que al utilizar potentes lámparas de cultivo, la intensidad de luz es mayor, y las plantas necesitan más magnesio para convertir esta luz en energía útil para su crecimiento.

Suplementos de Calcio y Magnesio para las plantas

calcio y magnesioExisten diferentes complementos de calcio y magnesio para nuestras plantas. Productos que nos permitirán proporcionarles los nutrientes para que crezcan al máximo y más sanas. Estos complementos  de calcio y magnesio pueden derivar de carbonatos, nitratos o sulfatos, y pueden administrarse en productos líquidos, en polvo u orgánicos.

Con los suplementos derivados de los nitratos es importante tener cuidado en las etapas de floración, ya que durante este periodo, un exceso de nitratos puede retrasar la floración o incluso evitarla. Es lo que sucede con los suplementos de calcio y magnesio que se utilizan en concentrados líquidos, derivados de los nitratos.

El calcio y el magnesio en polvo son un 98% solubles en el agua, simplemente deben estar bien diluidos y mezclados antes de proporcionarlo a la planta. Es importante añadirlos al agua antes que cualquier otro fertilizante o aditivo. Estos suplementos llevan también nitratos, pero no en cantidades tan altas como los líquidos.

Los suplementos orgánicos derivan de los carbonatos de calcio y de los carbonatos de magnesio.  Una de las ventajas de utilizar este tipo de suplementos es que no llevan nitratos y no interfieren por lo tanto en la etapa de floración. El lado negativo de utilizar los orgánicos es que el calcio y el magnesio de carbonatos son poco solubles en el agua, y pueden convertir el agua limpia en agua dura, provocando la acumulación de cal en las raíces. Para evitar esta reacción, si decides usar magnesio y calcio orgánicos es importante que lo hagas acompañado siempre de suplementos con aminoácidos.

Dosis de calcio y magnesio en las plantas

No obstante, una dosis excesiva de calcio y magnesio mediante el uso de los suplementos también puede provocar deficiencias en las plantas, como la acumulación de cal que comentábamos, evitando que las raíces pueden absorber los nutrientes (efecto conocido como nutrient Lockout). Por lo que es importante medir bien las cantidades exactas que necesitan nuestras plantas, según fase de cultivo y características.

La saturación de calcio y magnesio sucede cuando añadimos estos suplementos al agua, sin saber las cantidades exactas que contiene. Podemos medir la EC (el conjunto de sales disueltas en el agua) pero no podemos medir la cantidad de calcio y magnesio por separado.

Para simplificar este proceso de cálculo y no arriesgarse a producir una saturación, muchos cultivadores utilizan un sistema de osmosis inversa, ya que les permite empezar a regar con un agua de 0,1, 0,2 o incluso de 0,0. Es decir, un agua pura, libre de sales y minerales, y por lo tanto libre de calcio y magnesio. De esta forma pueden utilizar los suplementos en la cantidad justa que requieren sus plantas. Descubre más sobre los sistemas de osmosis inversa.

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Microorganismos beneficiosos en las plantas

Los microorganismos beneficiosos son una parte fundamental del suelo y de la alimentación de las plantas, y la esencia de los abonos orgánicos. Pero existe un enemigo para ellos: el cloro.

Estos diminutos organismos son especialmente importantes en el mantenimiento del ciclo de regeneración y nutrición del suelo. Su tamaño no debe engañarnos, ya que influyen directamente en la alimentación de las plantas, transformando los minerales de la tierra en comestibles para ellas. Además, los microorganismos beneficiosos del suelo no se encuentran sólo en los bosques o jardines, sino también en los sustratos, tierras y abonos que utilizamos para nuestras macetas y cultivos en casa.

Bacterias y hongos en las plantas: microorganismos beneficios mutuos

Dos tipos de microorganismos beneficiosos del suelo son las bacterias y hongos, que crecen cerca de las plantas para poder alimentarse de la materia verde de éstas, al mismo tiempo que ayudan a las plantas a conseguir el alimento que necesitan. En definitiva, se benefician mutuamente.

efectos microorganismos beneficiosos plantasLas bacterias son la forma de vida más primitiva del planeta, y su forma puede dividirse en tres categorías: esférica, en barra o espiral. Junto con los hongos, son los principales descomponedores de materia orgánica, por eso tienen un papel tan destacado en el ciclo del suelo. Y es que cuando las bacterias descomponen la materia orgánica de la tierra para alimentarse, ingieren componentes de carbono orgánico, nitrógeno y otros nutrientes. Cuando la bacteria muere, estos nutrientes se quedan en la tierra y se convierten en elementos asimilables para las plantas. Es el proceso que se conoce como mineralización.

Otro ejemplo de microorganismo beneficioso son las micorrizas, un tipo de hongo que los cultivadores incluyen en los abonos para proteger las raíces de las plantas frente a posibles enfermedades y para garantizar una mejor absorción de nutrientes. De forma natural, las micorrizas y las plantas mantienen una relación de simbiosis, ya que se benefician mutuamente para conseguir alimento.

Además de influir en la alimentación de las plantas, los microorganismos beneficiosos se utilizan también para acabar con determinadas plagas. Mediante los llamados Extractos de Microorganismos, como Bacillus Thuringiensis para matar gusanos, o Oidio Prot para eliminar el Oidio de las hojas, los cultivadores protegen a las plantas de diversas patologías.

Abonos orgánicos y microorganismos beneficiosos

Los cultivadores conocen la importancia de los nutrientes para las plantas. Un sustrato rico en nutrientes asimilables por ellas y que estimule su crecimiento es básico, por eso utilizan los abonos o fertilizantes de calidad.

Los microorganismos beneficiosos son una parte fundamental de los abonos orgánicos. Estos compuestos ayudan a mejorar el sustrato, enriqueciéndolo, y aumentan la acción de los microorganismos beneficiosos, que transformarán mejor y más rápido la materia orgánica en elementos comestibles para las raíces de las plantas.

Cloro, el enemigo

No obstante, a pesar de los beneficios que comportan estos microorganismos del suelo, existe un enemigo para ellos… El cloro, y especialmente en verano, cuando a las redes de agua municipales se añade más cloro para contrarrestar los efectos del calor. Y es que con el calor aumenta la posibilidad de proliferación de virus y bacterias en el agua, y para eliminarlas, el cloro es el químico más efectivo.

De igual manera que el cloro elimina las bacterias del agua que podrían afectar al cuerpo humano, regar con agua clorada también puede matar a los microorganismos beneficiosos que conviven con la planta, y que encontramos en cualquier suelo en el que cultivemos, ya sea en maceta o tierra.

Por ello, la mejor forma de proteger los efectos de los microorganismos beneficiosos en nuestras plantas es eliminando el cloro del agua. Además evitaremos que éste queme las raíces y protegeremos los abonos.

Para conseguir un agua sin cloro, se utilizan los cartuchos de carbón activado en bloque de alta capacidad, los cuales están incorporados en todos nuestros sistemas de tratamiento de agua, diseñados exclusivamente para hidroponía y jardinería.

Ahora que conoces mejor los efectos de los microorganismos beneficiosos ¿seguirás regando con cloro?